La Haya

Binnenhof, sede del Parlamento holandés

La Haya (Den Haag), es la tercera ciudad más grande de Holanda y la capital de la provincia de Holanda Meridional. Su población está alrededor de los 500.000 habitantes, pero junto con las poblaciones de alrededor forma una aglomeración de población de más de un millón de personas, la más grande de los Países Bajos.

Aunque Ámsterdam es la capital del país, La Haya es la capital “real”, la administrativa, donde se alojan el gobierno, el parlamento, la residencia real y numerosas embajadas. En esta ciudad también tiene su sede la Europol, una de las pocas instituciones de la Unión Europea que no encontramos en Bruselas. Y, si es conocida como “la capital de la paz y la justicia mundial”, es porque La Haya es también la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y acoge la Corte Internacional de Justicia y el Tribunal Penal Internacional, entre otros. Muchas empresas multinacionales y otras organizaciones también tienen su hogar en esta ciudad holandesa.

La herencia colonial también ha dejado marca en esta ciudad. Durante todo el siglo XIX y hasta mediados del XX, los Países Bajos poseían la colonia de las Indias Orientales Holandesas, actual Indonesia. Tras su pérdida, muchas calles de La Haya llevan el nombre de antiguas posesiones coloniales.

Con una intensa actividad administrativa y empresarial, La Haya se considera una ciudad cosmopolita, elegante y civilizada. Su centro está lleno de edificios históricos y plazas con encanto, entre las cuales se encuentra la pintoresca Binnenhof, la pequeña Plaats, la fotogénica Lange Voorhout o la agitada Grote Markt. Para disfrutar del aire libre, La Haya también dispone de algunos parques emblemáticos, como la finca Clingendeal o el parque Westbroek.

Además de sus calles y sus plazas, La Haya es una ciudad repleta de museos, galerías de arte, iglesias y palacios. Uno de los edificios más bellos es el Palacio de la Paz, construido a partir de la colaboración de distintos países con el objetivo de trabajar para la paz mundial. El palacio Noordeinde, donde trabaja la reina Beatrix de Holanda, el complejo Binnenhof, sede del Parlamento, o el Ayuntamiento, conocido como el “Palacio de Hielo”, son algunos de los edificios que uno no se puede perder en su paso por la ciudad. En La Haya también se pueden ver algunos museos que permiten conocer un poco más el arte y la historia del país, como el Museo Municipal o el Museo Histórico.

Pero La Haya no es sólo la ciudad de la paz y la justicia. Es también una ciudad costanera, y como tal, alberga el centro de vacaciones más conocido de Holanda: Scheveningen. Además de una gran oferta de ocio y playas para tomar el sol, Scheveningen es la ciudad del surf: las condiciones del mar son ideales para practicar este deporte.

Para viajar en familia, son adecuados los parques de atracciones de Drievliet y de Duinrell, además de Madurodam, un parque en miniatura con los principales edificios y atractivos de Holanda, donde conocer la historia del país y sus principales encantos.